El pasado sábado, los afiliados de la provincia de Pontevedra eligieron a los Delegados que (en representación de todos los afiliados de la provincia) participarán en el I Congreso Nacional de UPyD, congreso de una gran importancia tanto en su Ponencia Política como en la de Estatutos. Cabe destacar que esta elección se hizo en Urna, mediante voto directo y secreto mediante el sistema de listas abiertas.
En efecto, todos los afiliados que mostraron su disposición a colaborar en este congreso fueron incluidos en una lista abierta de candidatos, siendo designados como Delegados los 8 compañeros que obtuvieron mayor número de votos. Este es, sin duda, un buen principio democrático.
Por lo que conozco de los Delegados electos (Vigo, Pontevedra, Vilagarcía de Arousa y Sanxenxo) nuestra representación en este Congreso Nacional defenderá la constitución de un partido de ciudadanos libres, ilusionados con la regeneración democrática de la vida política española, y colaborarán en la construcción de UPyD mediante la defensa de determinada enmiendas a la totalidad, y otras parciales, encaminadas a configurar una formación política en la cual el derecho de los ciudadanos prevalezca sobre posturas ideológicas excluyentes que atenten contra la igualdad de derechos y oportunidades de todos los ciudadanos, sea cual sea el territorio en el que se haya nacido. Un ciudadano, un voto, y que todos los votos valgan lo mismo (cosa que en la actualidad no es posible en España de no reformarse la Ley electoral vigente) es un deseo ampliamente extendido entre los afiliados de UPyD.
Uno de los candidatos, que lamentablemente no recogió el suficiente número de votos para ser elegido dado que que los afliados no teníamos referencia previas de él, manifestó durante el acto de presentación de candidaturas que, independientemente de su elección o no, estaba totalmente satisfecho del resultado que aconteciese tras la votación, ya que percibía que todos los afiliados que presentaron su candidatura defendían su idea de una formación política basada en los derechos de la ciudadanía y la regeneración democrática necesaria en España, en clara alusión al manifiesto fundacional de UPyD y la acción política de Rosa Díaz.
Es este mi parecer también. Y esto, a su vez, desmiente la versión que ofrecen otros partidos politicos y algunos medios de comunicación, relativa a una eventual "jaula de grillos" en la composición de los afiliados a UPyD.
Están muy equivocados estos "romanos"; de jaula de grillos, amalgama, reunión de desencantados y otras lindezas con las que descalifican al partido de Rosa Díaz, nada de nada. Los hombres y mujeres de UPyD sabemos muy bien lo que queremos, y no estamos nada despistados, por que todos queremos lo mismo; y esto quedará de manifiesto para todos los españoles tras la celebración del Primer Congreso Nacional de UPyD, el próximo mes de Noviembre
Querido Aguardenteiro, comparto tu optimismo en que después del Congreso quede de manifiesto que los “hombres y mujeres de UPyD sabemos muy bien lo que queremos, y no estamos nada despistados, por que todos queremos lo mismo”.
ResponderSuprimirLo que es una lástima es que no podamos demostrar eso ahora mismo.
En lo que discrepo es en la apreciación del candidato no elegido (y tuya también por adscripción) de que todos los candidatos ...
Menudo coñazo (perdón por la expresión) sería que “todos los candidatos” siguieran el mismo patrón.
Lo que si se notó en la presentación de éstos fue que, salvo una excepción, todos quieren mantener y respetar el espíritu del manifiesto fundacional sin nuevos inventos ni experimentos que lo devalúen. Que quieren que la “regeneración democrática” sea una realidad dentro y fuera del partido, que todos hacen suyas las palabras de Carlos Martínez Gorriarán al respecto:
«los partidos políticos son gravemente deficientes en materia de democracia interna –por mucho que se autodefinan, con suficiencia, como democráticos-, lo que está prohibido en una empresa, en un club o en una comunidad de vecinos es, en cambio, moneda corriente en estas organizaciones donde reina la doble ley de la promoción de los más sumisos y acoso contra los contrarios. Lo insensato es que pretendamos que semejantes tinglados sean los encargados de tutelar y desarrollar la democracia.»
Y sobre la organización interna:
«¿Cómo va a administrar el trabajo de los demás quien no haya trabajado nunca? ¿Qué concepto de las contradicciones y responsabilidades que nos desgarran a tantos puede tener quien ha trepado por la cucaña política diciendo siempre “sí bwana” a sus jefes del aparato? Y si no, a la puta calle por díscolo y respondón. Y eso que tienen la cuota al día y les necesitan.»
Si esto no fuera UPyD pensaría que uno de los candidatos (la excepción) dice siempre “si bwana” a sus jefes del aparato. Menos mal que no tenemos “aparato” y sólo dice “si bwana” por su sentido de fidelidad que casi, casi, casi, roza lo kafkiano.
Espero que estés en lo cierto, aguardenteiro,yo sigo sin verlo claro, pero no quiero ser catastrofista, quizás porque deseo profundamente que nuevos vientos lleguen a la política y se regenere la vida democrática de este país en el que los políticos de los grandes partidos juegan a ver quien es menos chorizo
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